EXPOSICIÓN: UNA PUERTA DE ACCESO A LA ANTIGUA MESOPOTAMIA. LA BIBLIOTECA DE LA UNIVERSIDAD DE VALLADOLID EN EL CAMPUS DE SORIA.

En mayo de 1857, la Royal Asiatic Society reconocía oficialmente el desciframiento de la escritura cuneiforme. Gracias al esfuerzo de personas como Henry Rawlinson y Edward Hincks, monumentos, relieves y documentos de toda clase empezaron a hablar, contándonos la historia fascinante de diversos pueblos que llevaban cerca de dos mil años en silencio.

Vuestra biblioteca os invita a visitar la exposición “Una puerta de acceso al mundo de la antigua Mesopotamia: La Biblioteca de la Universidad de Valladolid en el Campus Duques de Soria”, propuesta por Daniel Sánchez Muñoz (Área de Didáctica de la Expresión Musical.  Departamento de Didáctica de la Expresión Musical, Plástica y Corporal)

El devenir histórico de quienes vivieron en el valle conformado por los ríos Tigris y Éufrates entre finales del cuarto milenio y los últimos siglos del primer milenio a.n.e. podría, en principio, ser irrelevante para comprender la actual sociedad de tradición europea, dada nuestra lejanía temporal, geográfica e incluso cultural con aquellas gentes. Sin embargo, y pese a que los largos períodos de inestabilidad política en Siria e Iraq han mermado el patrimonio arqueológico de aquellos tiempos, yacimientos como los que contienen las ruinas de celebérrimas ciudades de la antigüedad, como Ur y Babilonia, no solo han legado para la posteridad grandes exponentes artísticos y arquitectónicos. También han preservado numerosos textos sumerios y acadios escritos con caracteres cuneiformes que describen en detalle los entresijos de la organización política, social y cultural de las gentes de dichas ciudades, incluida su vida cotidiana. Entre dichos textos hallamos, entre otros, los textos escolares, códigos legislativos o exponentes de la literatura universal más antiguos de la Historia. El universo religioso de la antigua Mesopotamia sirio-iraquí también originó numerosos motivos vistos en la Biblia (ese conjunto de libros que aún sustenta gran parte del pensamiento occidental) como la creación del ser humano a imagen y semejanza de una divinidad, el Diluvio Universal, o incluso la resurrección de Cristo. Así, la sociedad de tradición europea actual aún tiene referentes (positivos y negativos) que remiten al universo cultural de Asiria y Babilonia, al norte y al sur de Mesopotamia respectivamente. Partiendo de la histórica condición de las bibliotecas (concepto que también surgió en Mesopotamia) como espacio donde conocer otros mundos, esta exposición acerca la antigua Mesopotamia a quienes frecuentan el Campus de Soria. De esta manera, se espera revitalizar el interés por esta arcana cultura y su investigación actual, contribuyendo a su programación en los planes de estudio impartidos en este campus.

    

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